Visitar casas ajenas siempre es toda una experiencia, cuando era niño me facinaba ver/saber como vivían mis amigos, las costumbres muchas veces eran muy diferentes.
Por esos años era muy común ver en las casas, cuadros de payasos tristes, era una especie de moda, recuerdo haber visto muchos cuadros de esos en diferentes casas, payasos de todas clases, todos llorando o a punto de hacerlo.
Eso ya de por si me causaba desconcierto, un payaso triste era para mi no menos que contradictorio, y me causaba hasta incomodidad mirarlos.
Pero mi odio hacia los payasos no comenzó ahí, es verdad que nunca me habían agradado demasiado, pero lo que no soporto de los payasos es su tipo de humor, muchas veces utilizan a alguien para ridiculizarlo y hacer que la gente se ria y eso me pone verde, más aún cuando su objetivo soy yo, hoy todo de ellos me causa incomodidad, desde que los veo en la calle no puedo soportarlos.
No le tengo miedo a los payasos, simplemente no me agradan... Nada.

