viernes, 10 de enero de 2014

Avaricia.

Muchas personas que conozco confunden la avaricia con la ambición, yo creo que son totalmente diferentes, la avaricia es el hecho de tener y atesorar cosas por tener, sin compartir con nadie, por el contrario creo que la ambición es el deseo de más, el deseo de sobresalir, superar límites.

Creo que de todos los pecados capitales la avaricia es de lo que menos tengo, generalmente soy esplendido (dentro de mis posibilidades claro) nunca me ha importado atesorar.

Nunca le he dado especial importancia al dinero, es verdad que últimamente me ha hecho pasar malos ratos pero no es algo que me obsesione, dicen por mi tierra “el dinero viene y va” y es verdad, no me pesa compartir las cosas que tengo con las personas que amo.

El dinero puede hacer mucho bien en este mundo material pero también puede hacer mucho mal en el interior de las personas, he visto familias pelearse por una herencia, hermanos darse con todo por el dinero, amistades acabar por la misma causa :( tantos males que puede provocar el dinero.

Lamentablemente hay muchas, muchísimas personas que si le dan mucha importancia al dinero, personas que se forman una opinión de ti solo por la cantidad que ganas o las cosas que tienes, personas que simplemente pasan de ti si es que no estás a “su nivel”


Afortunadamente carezco de avaricia me parece totalmente despreciable no querer compartir nada con nadie y a la vez me parece muy triste no poder desprenderse de las cosas materiales si al final de todo no nos llevaremos nada a la tumba.


jueves, 9 de enero de 2014

Ira.

Generalmente soy pacifico, paciente, tolerante y solo en ciertos momentos específicos me dejo dominar por la ira.

Como ejemplo diré que no me gusta decir malas palabras, claro que conozco muchas solo que no me gusta incluir a las groserías como parte de mi vocabulario habitual, sin embargo cuando la ira me domina no reparo en usar hasta las mas hirientes que me sepa, incluso soy tan ponzoñoso que a veces no necesito de las malas palabras para hacer daño, la ira me transforma y saca lo peor de mí.

Dicen que nunca se deben tomar decisiones cuando se es presa de la ira, porque nos vuelve impulsivos y nubla nuestro juicio pero hay veces que eso no es posible, he tomado muchas decisiones cuando me encuentro iracundo y en lo que a mí respecta, esas decisiones impulsivas varias veces me han sacado de situaciones en las que me faltaba valor para afrontarlas, en contra parte también me han costado caro :(


Al final creo que la ira no me domina con facilidad, aunque cuando lo hace soy tan venenoso que después yo mismo me asusto.


miércoles, 8 de enero de 2014

Pereza.

La pereza es uno de los pecados más presentes en mi vida, tal vez sea asociado a mi poco entusiasmo, me es muy fácil desanimarme y abandonar las cosas.

He de decir que soy bastante desordenado, mi cuarto difícilmente dura ordenado y siempre tardo mucho en decidirme a recogerlo por pereza, por mi complexión tan grande (1.85) siento que mis movimientos son leeeeentoooos, todo esto sumado a mi constante somnolencia producto de mi trabajo nocturno y de mis constantes episodios de insomnio me hacen sentir una enooooorme pereza la mayor parte del día.

He de decir también que no soy del todo un holgazán, pues cuando se trata de mi trabajo pongo todo mi empeño al igual que lo hago cuando una cosa me interesa de verdad (como un videojuego difícil XD).

A pesar de todo soy muy consciente que postergar las cosas nunca trae nada bueno, como dice el refrán “al mal paso darle prisa” y a veces solo me hace falta un pequeño empujoncito.


Es así pues que me declaro perezoso, aunque no del todo, con un poquito de motivación siempre salgo victorioso :D


martes, 7 de enero de 2014

Gula.

Comer, uno de los mejores placeres de la vida, la comida siempre ha formado parte muy, muy importante de mi vida y tal vez se deba a la carencia que viví de ella cuando niño.

Como he comentado anteriormente, mi madre nos sostenía sola, éramos cinco hijos y pues ella no estudió ni la primaria completa, así que los trabajos que ella podía desempeñar no eran remunerados.

Aunque nunca nos faltó de comer, si vivimos varias privaciones, nuestra comida era muy básica y rara vez podíamos comer golosinas.

Cuando fui creciendo las privaciones se hacían menos, mis hermanas mayores empezaron a trabajar y los gastos se hacían menos pesados, pasé de ser un niño flacucho a uno medianamente gordito, pero creo que mi gusto por la comida fue ya más grande, ahora no me privo de nada, procuro comer todo lo que se me antoja y si bien es cierto que esto ocasiona que suba de peso, eso no suele importarme.

Puedo decir que si peco de goloso (sin albur) y mi mayor debilidad en cuanto bebida es la Coca-Cola, en cuanto a comida, si es algo que de verdad me guste (como el mole) como y como y como hasta casi reventar jajajaja y en cuanto a golosina el chocolate es mi perdición.

Puedo decir que en mi vida la gula está muy presente pues a algo rico nunca puedo decirle que no.

Para los que se lo pregunten, mi comida favorita es el mole, el pollo en todas las presentaciones (podría comer pollo todos los días sin aburrirme) los tamales y un buen alambre tampoco se desprecia XD.



lunes, 6 de enero de 2014

Lujuria.

Poca pero sustanciosa, hubo un tiempo que llegué a considerarme asexual, mi apetito sexual despertó muy tardíamente, no fui el típico adolescente calenturiento, ni se me antojaba serlo, tal vez por todas las cosas que pasé de adolescente y que mantenían mis pensamientos en otras cosas.

A mis 16 nunca había visto una porno, nunca había visto a nadie desnudo, nunca me había masturbado, y lo poco que empecé a descubrir por entonces, fue de la mano de L, aun así no fue mucho.

Mi primera vez propiamente dicha fue con L cuando yo tenía como 19, fue una cosa espantosa porque ni yo lo deseaba ni él me tuvo demasiado cuidado, realmente me sentí violado y por muchos años tuve miedo del sexo, durante los once años que estuve con él, teníamos relaciones pero yo nunca las deseaba, el nunca logró despertar mi excitación y yo solo lo hacía por complacerlo a él.

Cuando terminé con L y empecé con G, al fin supe que no era asexual, pues él sí que lograba “encenderme” curiosamente a pesar de que duré tres años con él, fueron contadas las veces que llegamos a la penetración, tal vez por mi miedo, y a pesar de todo no logré ese “despertar” completo, me animé a ver porno.

A mis 29 aun no afloraba ese deseo tan intenso, que he visto en muchas personas, esa lujuria que a veces es capaz de perder mentes, cuando conocí a H, le costó pero al final despertó en mi el deseo sexual, lo deseaba, lo disfrutaba, al final le perdí el miedo al sexo anal y llegue a disfrutarlo plenamente, mi lujuria interior al final había despertado, ahora soy capaz de mirar con otros ojos a las personas que me gustan, me dejo llevar por mi deseo, trato de disfrutarlo plenamente.

A pesar de todo eso nunca he sentido que el sexo sea algo primordial en mi vida, he leído que para muchos se convierte en un deseo incontrolable, para mí no es así, actualmente llevo casi un año sin sexo, obviamente tengo mis rachas de calentura (nada que una porno y una ayuda extra de esa nuestra entrañable amiga manuela no puedan solucionar) sé que puedo conseguir sexo con facilidad por internet, basta con que menciones que tienes lugar, y que solo quieres coger para que te salgan pretendientes, pero eso no es lo que quiero, llámenme anticuado pero a pesar de que mis ganas me lleven a casi considerarlo prefiero reservarlo ya no tanto para mis parejas sino para las personas especiales, no para aquellas del montón.

Al final creo que la lujuria no forma parte importante en mi vida, aun puedo mantenerla a raya y eso me hace muy feliz pues no me gustaría volverme esclavo de mis deseos sexuales.


Pd. Este debería ser un post de día de reyes pero ahora no me siento a gusto con nada de estas fechas…


Para saber más...

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