Contrario a lo que pueda parecer, él no me reclamo ni nada,
simplemente me decía una y otra vez que me gustaba su novia, obviamente yo lo
negaba por completo, más bien tenia celos de ella, pero ella también era una
muy buena amiga mía y bueno salió mal el asunto pues yo no quería hacerles el
mal tercio jajaja y me apartaba de ellos.
Poco a poco dejábamos de estar juntos y lastimosamente solo
me buscaba cuando necesitaba la tarea o algo de la escuela pues él no era muy
brillante que digamos y poco a poco empecé a tener resentimiento de ello, no más
platicas, no más juegos, no más nada.
En el siguiente ciclo escolar, algo que note de inmediato
fue que Ernesto no estaba pero la novia si, así que procedí a preguntarle por él,
resulta que el muy traidor se había cambiado de turno dejándome botado a mí y a
ella jajaja, después de eso no volví a saber de el en mucho tiempo, varios años,
hasta que un día asistí a un festival de esa escuela pues resulta que acompañe
a una amiga porque tenía a un hermano pequeño ahí, pues claro, Ernesto también tenía
un hermano pequeño ahí, lo volví a ver bastante cambiado, del niño flacucho con
lentes y frenos ya no quedaba nada, ahora era un joven embarnecido, supongo que
traía pupilentes y los frenos ya no estaban, vestido a la moda y un corte de pelo
muy diferente, pero ahí estaba, más guapo de lo que podía recordarlo, el
encuentro fue agrio pues nunca sabré si no me hablo porque no me reconoció o
simplemente porque no quiso hacerlo y yo orgulloso no hice por hablarle
tampoco.
Hace tiempo lo encontré por Facebook, nos agregamos y
charlamos un poco, supongo que esas viejas amistades nunca vuelven, las
personas cambian y ya nada vuelve a ser igual, tenemos caminos muy opuestos y
eso significa que Ernesto se ha bajado de mi tren hace bastante tiempo, no
hemos vuelto a charlar y supongo que nunca lo haremos, sin embargo, me quedo
con los recuerdos de esa bonita amistad, una muy corta pero a fin de cuentas
tan buena que será difícil que pueda olvidarla.






