Yo se que a uno no debe o no debería importarle y/o juzgar
la vida personal de la gente, mucho menos su vida sexual, pero a veces nos la
ponen muy difícil jejeje.
Bueno, resulta que me he envuelto en una situación algo
peculiar, pero antes de contarlo, creo que hay que meter un poco de contexto.
hace unos años (en realidad muchos años, más o menos 11 años) tuve un pequeño
romance en el trabajo, por ahí ya he escrito un poco de él, pero en esta ocasión
le llamare Jorge, pues mi relación con Jorge era un desastre, quiero decir que
era mi compañero de trabajo, además me lleva 10 años y por si fuera poco era
(es) casado, en fin, todo un paquete jajaja, dure con él más o menos 3 años, lo
curiosos en Jorge es que a pesar de ya tener 37 años no se asumía como gay o
por lo menos como bisexual, quiero decir que cuando tuvimos lo nuestro, apenas
empezaba a experimentar con esto, era inseguro, temeroso de que alguien lo
descubriera, cosas así.
Nuestra relación como era obvio, no funciono y es que bueno,
ya me conocen yo cuando quiero a alguien es de verdad jajajaja, pero ese no es
el tema aquí si no que después de mí, él se sintió más seguro, como terminamos
en malos términos pues yo me canse de él y H se atravesó por ahí, pues dejamos
de hablarnos por mucho tiempo, unos tres o cuatro años, nos veíamos a diario en
el trabajo pero no nos daba la gana dirigirnos la palabra, hasta que un día de
repente se dio la reconciliación y me refiero a solo de amistad pues en ese
momento yo ya tenía a H bien metido en mi cabeza.
Con el tiempo y como el único que conocía su secreto, poco a
poco empezó a contarme sus aventurillas y no solo amorosas sino sexuales, yo al
principio lo veía un poco extraño pues de ser tan inseguro paso a ser muy
versado en esos 4 años que pasaron, ya no le daba pena, incluso ya no le
preocupaba que lo descubrieran y así pasaron los años, ahí de vez en cuando me
contaba que se había ligado tal o cual chico incluso del trabajo y bueno, no
voy a negar que me intrigaba y también me daba morbo enterarme de sus
conquistas del trabajo jajaja y así ha sido hasta ahora, él me cuenta, yo le
aconsejo y guardo sus secretos y bueno regresamos a lo del principio.
Resulta que hace mas o menos 6 meses, entro a trabajar con
nosotros un chico, es lindo, bastante joven unos 23 o algo así, casi de
inmediato Jorge me dijo que le gustaba y que se lo iba a ligar, yo tenia mis
dudas pues Jorge le lleva algo así como 25 años!!! Además de que el chico se veía
bastante hetero y por si fuera poco tenia esposa que también entro a trabajar ahí
(un niño pequeño también por cierto) el caso es que yo veía como Jorge hacia su
labor de conquista pero como yo lo tenía pensado, nomás no se pudo, pasaron
unos meses y nada, después de eso el chico renuncio al trabajo y ahí quedo todo
(aparentemente) la esposa se quedó a trabajar ahí.
Hace más o menos un mes el chico volvió, había ido a recoger
a su esposa al trabajo, y ahí esperándola vi a Jorge acercarse a platicar con
él, lo vi normal pues eran excompañeros de trabajo, al rato se me acerca Jorge
y me dice que ya había conseguido su teléfono nada del otro mundo, yo le dije
que eso no era garantía de nada, pero cierto día me manda un mensaje de
whatsapp video incluido y como tal vez se estén imaginando, era un video sexual
de él con el chico y según él lo hizo para demostrarme que sí pudo!!!
Seria hipócrita si dijera que no me gusto el video jajaja
por el contrario me produjo más morbo del que soy capaz de reconocer, sin embargo
ahí no estuvo el problema, Jorge me conto ya en persona que se había ligado al
chico y en el trascurso de los días me cuenta que se ven todos los viernes y es
ahí cuando entra mi dilema, pues conozco a la esposa, no es mi amiga pero
hablamos, a veces comemos juntos, no puedo evitar sentirme incomodo a su lado, más
aun viendo a Jorge convivir con ella tan quitado de la pena y yo sabiendo algo
que tal vez le destrozaría la vida o que se yo.
Para ser justos no tengo derecho de juzgar ni a Jorge ni al
chico, después de todo yo mismo anduve con Jorge y yo sabía que era casado y
ellos ya están grandecitos para saber lo que hacen, pero bueno, no es lo mismo
ver las cosas desde los diferentes ángulos, no sé si este jueguito del
confidente ya se me salió o está por salírseme de las manos, por supuesto que
yo nunca revelaría sus secretos (creo que solo a mis lectores pero supongo que
no cuenta jejejeje) pero claro está que no me siento a gusto enfrente de la
mujer.
Vaya lio que, aunque no es mío, no debería importarme, no debería
afectarme y sin embago lo sufro, por que seré así, tan blandito, demonios!!!