Bueno aquí continuare con mi historia con L, la primera parte esta aquí.
Si mal no recuerdo quedó en que mi familia me permitían visitarle cuando llegaba la hora de las terapias.
El infierno
Un día discutí muy fuerte con mi cuñado, pues no me dejaban salir a la calle, solo me dejaban salir a las terapias y cuando visitaba a L, así que lo decidí y me escape de la casa de mi hermana, obviamente que me fui a casa de L ahí su familia me recibió bastante bien y me ocultaron de mi familia, pues fue el primer lugar al que me fueron a buscar, por ese entonces ya tenia 16 años y poco a poco mis hermanos dejaron de buscarme, hasta que efectivamente descubrieron que estaba viviendo en casa de L, y no se si se resignaron a que yo no cambiaria de idea o si en verdad ya no les importaba en donde fuero a parar, el chiste es que me dejaron tranquilo.
Cuando empecé a vivir con L todo era felicidad, hasta que un día decidí terminar la secundaria, solo me faltaba un año y aun estaba en edad de cursarlo, así que conseguí financiamiento de una tía y me inscribí de nuevo, los primeros meses todo normal, pero al cabo de un tiempo L empezó a cambiar conmigo, me decía que ya casi no tenia tiempo para el a pesar de vivir juntos, entre escuela y tarea, decía que ya no quería estar mas con el, por las noches no me dejaba dormir con cualquier pretexto para que al día siguiente no fuera a la escuela y así empecé a faltar mucho, hasta que por fin consiguió que la dejara a mitad de curso, yo lo hice por que lo amaba y por que me suplicaba que estuviera mas tiempo con el, en ese momento no pensé en las consecuencias.
Pasaron algunos meses y mi relación con el cambió, a veces, cuando yo le platicaba algo de lo que me gustaba me respondía cosas hirientes, llegue a pensar que lo hacia a propósito por que todo aquello que yo le platicaba a el le parecía una Mierda, eso me contestaba, después por las noches era peor, dejamos de ver películas juntos, de salir a caminar de platicar tan intensamente como antes, pues el a todo le ponía pretexto.
Cierto día yo ya estaba hartándome de que me tratara así, así que platique con el y se puso histérico, nunca lo había visto así, me grito, insulto y finalmente me golpeo, el era mayor que yo así que me sometía fácilmente, y yo por amor a el no podía devolver los golpes, muchas veces lo intente pero simplemente no podía, sentía gran amor por el aun y eso me lo impedía.
A partir de ese entonces comenzó el infierno, se sabia con poder sobre mi y lo aprovechaba, era o es un genio para atacarme psicológicamente, me golpeaba muy seguido y yo no podía dejarlo, tal vez por amor, tal vez por orgullo de no regresar a mi casa y demostrar que mis hermanos tenían razón, de regresar derrotado, tal vez por miedo ya que el no me permitía trabajar y por lo tanto no tenia dinero.
Llego un momento en el que yo sentía un miedo terrible a hablar con el, a decir algo incorrecto que desencadenara otra pelea, a sufrir noches enteras de golpes me encerraba, me amarraba, me golpeaba, me lanzaba cualquier objeto, me violaba, por que ya para ese momento me obligaba a tener relaciones con penetración a lo cual yo siempre me negaba, fueron AÑOS enteros de miedo, mucho miedo, angustia desesperación, aun peores que cuando sufría con mi hermano.
Un día dije YA y me escape, me escape de aquella casa a la cual había llegado con tanta ilusión, con tanto amor, pero… ¿a donde iría?, visite a mis hermanos, a los cuales deje de ver por tres años, mis dos hermanas ya tenían bebe y mi hermano mayor estaba a punto de casarse, sentí que no tenia cabida en sus vidas, que no tenia derecho a entrometerme en ellas, cada quien busco su camino y cada quien tiene lo que se merece, pensé.
Decidí volver, el año que siguió fue un poco mas clamado, L ya no se portaba tan agresivo, aun así no me permitía trabajar, por que en cuanto yo conseguía otro trabajo empezaban los problemas de nuevo, así anduve de trabajo en trabajo en los cuales no duraba mucho, nunca aprendí a hacer nada, no tenia estudios, era (soy) un inútil.
Empecé a dejarme de cuidar, mi aspecto físico era deplorable, estaba mal todo el día, no me rasuraba, no me cortaba el pelo, pasaban días sin bañarme, no tenia ganas de nada ni de tener relaciones con el, aun así las tenia pero yo no las disfrutaba en lo mas mínimo aun así aun sentía que lo amaba, a pesar de todo me preocupaba por el, lo daba todo por el.
Cuando cumplí los 20 años empezamos a frecuentar a unos amigos de 15 y 16 años de nombre P y Moi respectivamente, platicábamos de lo que a ellos y a nosotros nos apasionaban, que eran los videojuegos,
Llegamos a ser muy amigos y pasábamos largas tardes platicando entre los cuatro.
L ya me permitía ir a ver a mis hermanos con frecuencia y así lo hacia, todos los fines de semana iba a casa de mi hermano por las tardes a jugar playstation con el, por ese tiempo el ya se había casado y al parecer el matrimonio le sentó bien por que se calmo muchísimo.
Uno de esos días olvide algo en casa así que regrese, entre y ahí los vi besándose, con Moi, no se que sentí a pesar de todo no dije nada, no lo mencione, guarde silencio.
Algunos días después L me lo confeso por si mismo, me dijo que Moi lo había besado y que estaba confundido, que quería intentar algo con el pero sin perderme, en ese momento sentí morir, ¿Qué quería? ¿Andar de aquí para allá con otros y que yo estuviera tan tranquilo? Obviamente le dije que yo no podía aceptar eso, así que lo presione a que se decidiera, el dijo que lo haría pero que le diera tiempo, pobre Moi no sabia nada de nada, pues yo me manejaba con el como primos, aunque estoy seguro de que su familia sabia de sobra lo que éramos.
Pasaba el tiempo y yo no veía que L le dijera nada a Moi a si que un día me arme de valor y le dije todo a Moi, aun con todo lo compadezco, fue mucho para el, pues a parte de que solo tenia 16 años y que esa era su primera relación se entero de todo y de golpe, el no tenia la culpa de nada y a parte era mi amigo.
No se que fue lo que platicaron ellos pero se dejaron, un día lo encontré y platique con el, me dijo tantas cosas que me ayudaron bastante, el con 16 años y toda su madurez enseñándome lecciones de vida a mi con 20 años y una inmadurez tremenda. me dijo que no me dejara, que lo mas importante en esos mementos debía de ser yo, que cuidara mi aspecto y que me consiguiera un trabajo, bueno el no sabia de lo mal que me iba si yo conseguía un trabajo, pero en este punto me paso lo de la historia del elefantito.
Cuando nace una cría de elefante se le ata con una cuerda o una cadena de escaso grosor y unos tres-cuatro metros de largura para que no se aleje de la madre, se pierda, o simplemente por costumbre. El caso es que pasan los meses, el elefantito va creciendo y llega a pesar varias toneladas, a tener una fuerza descomunal y a poder liberarse sin esfuerzo de la cuerda o la cadena y, sin embargo, ni lo intenta.
Así yo, crecí al grado de medir 1.85 tenia fuerza, pero no intentaba liberarme, hasta que yo mismo me decidí, conseguí un empleo en un cine y con ello los mismos problemas de antes, solo que esta vez no me deje, el me decía que se había decidido por mi y que yo tenia la culpa de su infelicidad a mi lado, siempre me atacaba y yo en este punto ya empezaba a sentir que ya no lo amaba tanto, con mi altura y fuerza me fue fácil imponerme, obvio yo no lo golpeaba ni nada de eso pero si me defendía, hasta que comprendió que ya no podía someterme tan fácilmente, al menos físicamente por que seguí haciéndolo psicológicamente. Conserve ese empleo por cuatro años y se me abrió otro panorama.
Bueno hasta aquí la parte del infierno que de por si ya se hizo bastante larga, ya solo queda la despedida, que fue muy difícil pues yo estaba ya muy apegado a el, salu2

Anda la osa, que fuerte l que nos cuentas, realmente impresionae do estoy, me alegro mucho que por fin apesar del trabajo que te costo debido al apego, hayas encontrado un poco tu libertad, nada como estar sin ella. chale, te mando un gran abrazo y te agradesco que hayas compartido tu historia
ResponderEliminarMuchas gracias por compartir tu historia, me doy cuenta que debe de ser difícil para ti hacerlo. Espero que a partir de esa experiencia hayas aprendido mucho sobre la vida. Moi de verdad suena como un buen chavo, una amistad que vale la pena mantener.
ResponderEliminarBesos, abrazos, y mi apoyo ante todo. Ojala tu vida haya mejorado, pero tendre que esperar hasta la proxima entrada.