Hace unos días decidí cortar rencores que me hacían daño, solo que no sabia como abordar el tema, y simplemente decidí hacer lo más simple.
Uno de mis mayores defectos es que soy muy orgulloso, jamás me verán rogándole a alguien, aunque por dentro me muera de deseos de hacerlo, digamos que soy autónomo y no acepto ayuda a menos que me sea de verdad imposible solucionar algo.
Ya he comentado por aquí que tengo serios problemas con mis compañeros de trabajo, pero así cañón, casi de llegar a los golpes, y es una situación bastante irónica por que hasta hace un año uno de ellos era mi pareja y el otro mi mejor amigo, por lo mismo saben donde golpearme y hacer que me duela hasta el alma, aun así yo nunca demuestro mis sentimientos ante nadie –fuera de este blog claro- ni dejo que sepan que me afecta.
Después de varios meses de tensión llegamos a un punto en que nadie cede, nadie estaba dispuesto a decir “lo siento”
Durante mis vacaciones tuve oportunidad de pensar las cosas, y decidí ser yo el que al final cediera todo en pos de arreglar las cosas y trabajar mas tranquilos, solo que no sabia como, mi orgullo me bloqueaba al tratar de hablarles y no encontraba la ocasión hasta hace una semana, me trague mi orgullo y hable con ellos, parecían escucharme atentos y les expuse razones, causas, les hice saber que las dos partes teníamos algo de culpa y al final les dije que estaba dispuesto a ceder y por primera vez en varios años doblegue mi orgullo, ellos solo se quedaron pensativos y dijeron que necesitaban pensarlo –como si les estuviera pidiendo matrimonio o algo así- me sentí realmente humillado, como aceptando que toda la culpa fue mía, pero no hice nada y nuevamente me trague mis palabras.
La semana transcurrió normalmente, yo hacia mi trabajo y ellos el suyo, trate de no molestarlos mas en lo que “lo pensaban” y hoy, al cabo de una semana creí que era tiempo suficiente y me acerque y pregunte si ya lo habían pensado, la respuesta fue un categórico “no, déjalo así” en un tono despectivo, luego me ignoraron como si nada hubiera pasado y siguieron con lo que estaban haciendo. Sentí que el calor se me subía a la cara y me di media vuelta, tenia una rabia tremenda al saber que me había humillado para nada y que probablemente el “deja pensarlo” era una forma de humillarme aun mas, mi rabia era tal que no pude evitar derramar un par de lagrimas, y decidí no permitirme mas contemplaciones con ellos, quise llevar la fiesta en paz y a ellos les valió un cacahuate.
Ahora se que las cosas con ellos no van a arreglarse nunca y de mas esta tratar de hacerlo, solo lamento que las cosas hayan terminado así por que en verdad ellos dos significaron algo importante en mi vida, sin embargo no habrá una segunda vez, esto que estoy sintiendo me lo tengo bien merecido sin duda pero ya me levantare.
no sabes como te comprendo en estos instantes carnal v_v. es horrendo cuando te hace pasar por cosas asi sin saber el esfuerzo que conyeva ciertas acciones.
ResponderEliminarno valen la pena, ellos a la verch