“Recordar es vivir” he escuchado por ahí y ciertamente el recordar me es grato, recordar cosas que hicieron de mi infancia y adolescencia algo bueno, cosas que logran sacarme una sonrisa aunque hayan pasado hace tantos años, recordar personas que me acompañaron por un momento, grande o pequeño en mi vida.
Me gusta recordar, ahí esta mi prisión por que también hay errores del pasado que me pesan y me pesan mucho, actitudes, decisiones, acciones.
Soy una persona atrapada en su pasado, me cuesta mucho no pensar en el pasado, irónicamente ese pensamiento tan constante en el pasado no me deja vivir mi presente, presente que rápidamente se va transformando en pasado y es como un circulo vicioso.
Últimamente he pensado mas en eso, quizás por que un cambio grande se acerca a mi vida, el “hubiera” nunca se había hecho mas presente como ahora.
Tengo miedo, siempre lo he tenido, miedo al cambio, miedo a lidiar con cosas a las que nunca me he enfrentado, me siento capaz, se que puedo lograrlo es solo que lo desconocido siempre me ha provocado temor aunque la vida misma se ha encargado de demostrarme que no tengo nada que temer, que los cambios son duros al principio.
Soy una persona llena de complejos, y a veces me resulta imposible de creer que pueda lograr cosas simples como manejar, hablar en publico, incluso relacionarme con los demás, sigo firme con la idea de ser un profesional, pero a veces me entra la duda de mis propias capacidades para poder lograrlo, es difícil de explicar.
A veces veo personas tan seguras de si mismas y me pregunto como lo hacen? cual es el proceso? Cual es esa formula que tanto ansío? Por que yo no puedo lograrlo.
Tal vez toda esta ansiedad derive del hecho que mi examen esta próximo, el domingo que viene es el día decisivo para mi, he puesto todas mis esperanzas y todo mi futuro en ese solo examen, me veo ingresando a la universidad a principios del año entrante y que la vida universitaria me ayude a ampliar mi panorama, será como la línea de salida, quiero creer que a partir de ese momento la venda que tengo en los ojos desaparezca, me veo renunciando a mi empleo actual y consiguiendo algo mejor, me veo venciendo por fin mi arraigada timidez, me veo cambiando mi reducido espacio por uno mas amplio, mas alegre, mas cómodo, me veo compartiendo mi vida no necesariamente con una pareja, me veo por fin cumpliendo mi sueño, mi meta, y cuando esta se vea realizada poniéndome otras nuevas.
Todo lo anterior claro bajo la sombra del fracaso, a no dar el ancho, al “no pude” o al “no puedo” mi cabeza es un remolino de pensamientos, a veces creo que no es normal pasar del optimismo al pesimismo tan de repente.
Quiero pasar ese examen, es lo que mas deseo por el momento, creo que todo lo que deseo debe ser a su debido tiempo, paso a paso y el primer paso es ese, no se que pasará si no lo apruebo, no me he puesto a pensar en ello, he preferido pensar en que si lo lograre.
Tal vez este post esté un poco confuso, pero es que así estoy ahora, muy confuso, emocionado y asustado a la vez, optimista y pesimista, me siento joven y viejo, quiero sacar todo y dejar mi mente en blanco al menos por estos pocos días.

te sientes así por el nerviosismo del examen que vas a presentar.
ResponderEliminarenfocate en eso, échale todas las ganas, y no dejes de prepararte.
como dices también, que no has pensado que pasa si no apruebas, es una posibilidad, pero de cualquier manera, siempre para adelante, ya veras que si lo vas a pasar.
y en caso de que no, pues lo presentas de nuevo, NUNCA te rindas.
En todo caso, empieza también por darte cabida a ti mismo. Expresar tus temores, miedos, inseguridades, y asuntos que han pasado en tu vida y que podrían haberte condicionado al fracaso. Éxitos de todas maneras, y si sientes que no puedes más, ve al psicólogo.
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