Ufff casi se me va el año sin publicar nada por aquí, y es
que se me va la vida y olvido por completo este espacio, pero heme aquí para no
dejar al pobre 2022 sin post y para contar que ha sido de mi estos últimos meses.
Pues resulta que este año ha sido bastante complicado en
materia laboral, algunos sabrán y otros no que yo trabajo en una tienda de
autoservicio, el año pasado por fin me nombraron jefe de departamento con las
ventajas económicas que eso conlleva pero también con las responsabilidades que
uno debe cargar, he de decir que lleve la carga más o menos bien, siento que no
decepcione a nadie y que saque mi trabajo de la mejor manera posible.
En agosto se nos informó que nuestra tienda iba a ser
remodelada totalmente es decir destruida y vuelta a construir desde cero y es
que la tienda ya tenía sus bastantes años sin retoque alguno y aquí empezó el estrés
tener que empacar nuestras chivas no fue tarea fácil teniendo en cuenta el
volumen de productos que manejamos y para mi fortuna o des fortuna yo fui el
encargado de la entrada y salida de TODO, fue un mes de locos pero paso y yo diría
que muy bien.
Después de eso nos tocó ser repartidos entre las demás sucursales,
separados como niños huérfanos y como si fuera película, a los niños huérfanos casi
nunca les va bien en sus hogares adoptivos, nosotros no fuimos la excepción,
desde malas caras hasta malos tratos, nos veían como arrimados jajaja sabe dios
que pensara esta gente, nosotros solo a la espera de que se terminara de
construir nuestra tienda, nuestro hogar.
A principios de noviembre me informaron que debido a que
iban a abrir una nueva tienda tendríamos que ir a brindar apoyo, dicha sucursal
está ubicada en San Luis Potosí, y por eso el título de este post, nos fuimos
pues obviamente con todos los gastos pagados, no negare que fue un mes muy
intenso en lo laboral, fuimos a experimentar lo que nos espera, una apertura de
tienda es muy complicada, y nosotros como somos los “sin tienda” nos dejaron ahí
más tiempo que a los demás que iban de otras sucursales jajaja.
En lo personal me agrado, es la primera vez que salgo de mi
barrio, nunca había salido de la zona en la que vivo y fue grato experimentarlo
por primera vez y realmente fue un viaje de primeras veces:
Fue la primera vez que conviví más de cerca con mis
compañeros de trabajo, todos en el mismo hotel y sin conocer a nadie pues obviamente
nos manteníamos más unidos que de costumbre. Obviamente no podía perder la
oportunidad de conocer a algún potosino y ver qué pasa… y contra todo pronóstico
y conociéndome, así fue.
Un día apareció Leonardo en mi camino, un chico muy dulce,
medio fresón con una muy linda sonrisa que se ofreció a mostrarme los
alrededores, no negare que conocí a un par de chicos mas pero con ellos no pasó
nada relevante pero con Leonardo fue diferente, fue un sábado por la tarde en
la que por primera vez en muchos, muuuuchos años tuve lo que podría llamarse
una cita, me enseño el centro de la ciudad, todos los sitios más emblemáticos,
fuimos a cenar y platicar, platicar mucho, yo medio serio como se sabe que soy
yo y el muy alegre, finalmente cayo la noche y caminamos por la alameda, no sé
muy bien que pensé, no estaba borracho porque no tomamos nada pero así simplemente
caminamos, tomados de la mano, nunca lo había hecho antes, caminar de la mano
de otro hombre, no es mi estilo, nunca lo ha sido, mostrarme así en público,
pero claro, eso no podía quedar así, en cierto punto también nos besamos, dude
pero al final lo hice, no sé bien porque lo hice, tal vez el sentirme lejos de
todo, saber que nadie me conoce me quito un poco la pena que me da esa clase de
exhibiciones o no sé qué carajos fue, también fue la primera vez que me han
besado en público.
Me sentí extraño pero contento, hacía mucho que nadie tenía
esos detalles conmigo la pase muy bien, no hubo sexo ni nada que pudiera
empañar esa cita tan inocente, tan bonita, al final nos despedimos y seguimos
en contacto aunque, no sé, hace dos días que volví de San Luis, aun no sé si volveré,
lo más probable es que si porque aún hay trabajo por hacer pero finalmente en algún
punto no muy lejano volveré a México y él se quedara allá, no quiero alimentar
nada que a la larga sé que no podrá ser, no me gustaría enamorarme de algo que
no puede durar, y después sufrir, ambos, en fin así la situación.
Al final fue agradable ese viaje, fueron largas jornadas de
trabajo pero también conocí gente nueva, lugares nuevos y viví situaciones
nuevas, fue un mes muy loco y ahora al regresar a mi vida cotidiana, se ve
diferente, algo ha cambiado pero supongo que es por eso que a la gente le gusta
viajar en vacaciones, regresas renovado, con otro panorama, más relajado y eso
que mi viaje fue de trabajo jejeje.
Nunca he salido de viaje en vacaciones, siempre me quedo en
casa encerrado pero el año que viene si que me dan ganas de viajar igual y lo
hago de ahora en adelante.
Hola, Rajesh. Qué interesantes aventuras, y cuántas sorpresas. Yo he pasado algunas épocas así de intensas, y es como si fuera volver a la infancia, porque el tiempo va más lento y siento que todo me sorprende. Y, si son compañía agradable, se pasan mucho mejor, jeje.
ResponderEliminarTe deseo todo lo mejor para el año nuevo.
Saludos y un fuerte abrazo :-)
Hombre, ¡qué casualidad! Yo hace poco posteé una foto muy similar. ¡Qué curioso qué andes es SLP!
ResponderEliminarEs bueno qué hayas conocido a este chico y que hayas disfrutado estar con él
Por cierto, está iglesia, el Carmen, es mi favorita de la ciudad, es muy bonita
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