Ha pasado de nuevo, así de repente y sin avisar, inesperadamente cuando empezaba a creer que estas cosas ya no me pasarían, apareció “El”
Mis días seguían sin apenas cambios, me fui por fin a la
playa, mi sueño de siempre se cumplió, pero esa historia la contare en otro
post, ahora me ocupa algo que me turba me pone nervioso y me asusta.
Hace una semana cerré mi cuenta de Facebook, mas que nada
porque sentí que ya tenia demasiadas personas indeseables en él, personas de mi
trabajo que la verdad ni fu ni fa y otras tantas con las que nunca interactúe y
la verdad era más fácil cerrarlo que borrar cada cosa que no me gustaba.
Obviamente me abrí otra cuenta, bueno, en realidad abrí mi
antigua cuenta aquella que abrí por allá del 2008 y solo añadí a pocas personas
selectas de mi grupo de amigos anterior.
Pasaron los días y de pronto me llega una notificación de
solicitud de amistad, un hombre muy guapo pero desconocido, difícil de resistir
debido a su belleza, dude un segundo en aceptarla, pero finalmente lo acepte,
intrigado, rápidamente me metí en su perfil para ver a quien teníamos en común,
pero no fui tan rápido, una llamada por medio de Facebook entro en mi teléfono,
¡¡era el!!
Dude en contestar, fue muy rápido todo lo que ocurrió, pero
finalmente lo hice, no se porque, no acostumbro contestar llamadas de números desconocidos,
no negare que la belleza de aquel hombre tuvo que ver pero lo hice.
Un chico muy dulce, voz muy agradable y varonil, y según sus
fotos muy, muy guapo a mis ojos, a grandes rasgos me comento que vio mi foto en
su barra de sugerencias y que le parecí muy guapo, y que por esa razón me había
agregado, fue muy atrevido porque en mi perfil no tengo nada que dé indicios de
mi orientación, según yo, no teníamos a ningún amigo en común, no me explico
porque paso esto.
Fue una platica muy agradable, este hombre era muy dulce,
centrado, y continuamente me decía que le gustaba, se sabe por aquí que yo soy
muy inseguro sobre mi aspecto físico y sobre todo ahora porque la enfermedad me
dejó destruido físicamente, además de las cicatrices. le mandé unas cuantas fotografías
mas y él me mando unas suyas, el por supuesto guapísimo en todas y yo pues dudoso
de que sus halagos fueran verdad le mande una no tan producidas mías, me halagó
en todas ellas.
Hablamos por largo rato y no negare que me gusto todo de él.
Al paso de los días continuamos hablando por teléfono, y chateando por face y
whatsapp, siempre con unas lindas palabras para mí, hablamos mucho, de
vivencias, de caracteres, de intenciones, de nuestras vidas, lindo siempre
lindo, guapo y eso me asusta.
Últimamente me he dado cuenta de que llamo mas la atención,
no solo es este hombre, varias personas me han dicho que me veo mejor, me deje
crecer la barba y eso creo yo me ayuda mucho en ese aspecto, este muchacho me
ha subido la autoestima, pero yo, inseguro como siempre no me lo creo, no me creo
que un hombre tan guapo pueda verme atractivo, también me ha dicho que por
nuestras platicas nota que soy agradable, tal ves sea que ya no tengo estrés,
que estoy muy relajado o que se yo, el caso es que no me la creo, no me siento
atractivo o al menos no al nivel de un hombre como el, su platica es tan amena,
tan limpia, nada sexual, me da miedo, miedo a enamorarme, miedo a volver a
enamorarme y por supuesto a volver a tropezar.
La ultima vez que me paso algo tan espontaneo como esto, me
fue muy mal, termine enamorado de un hombre que nunca sintió nada por mi mas
que atracción sexual, un hombre que me entro tanto en el corazón que tarde años
en superar ese sufrimiento y no sé, no sé qué hacer, no se cómo proceder, no sé
qué pensar. Lo que, si sé es que me gusta, ese hombre me gusta.
Hoy me pidió que nos viéramos en persona, no se que rumbo va
a tomar esto, si quiero conocer mejor a este hombre, si quiero algo bonito,
algo bien, un novio al que pueda querer y que él me quiera pero no se si darme
esta oportunidad, la verdad que mis inseguridades vuelven con mucha fuerza y el
miedo a caer en ese hoyo del que tarde años en Salir…


Hola, Rajesh. Dios mío, qué miedo me daría eso a mí. Y de los guapos (y que saben que son guapos) no me fío. Aunque ahora eres más grande y más fuerte, y seguro que sabrás elegir el camino. Todo lo mejor para ti, compañero. Mucho cuidado y mucha suerte.
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