Cuando tenia veinte años empecé a frecuentar a un chico que en ese tiempo tenia dieciséis, ya lo conocía de antes pero hasta ese momento empezamos a llevarnos mas.
Teníamos muchas cosas en común, disfrutábamos de las mismas cosas, -en ese momento no lo sabíamos pero ambos somos gay-, platicábamos amenamente de cualquier cosa y siempre coincidíamos en cosas.
Una de nuestras pasiones en común eran los juegos de rpg, que estaban muy de moda por esos años y dedicábamos tardes enteras en conversar al respecto, éramos –por así decirlo- como almas gemelas, empezábamos a comparar cosas, cosas que hacíamos, y empezamos a competir, pronto empezaron a conocernos como rivales.
Siendo honestos y a pesar de que yo era cuatro años mas grande que el, el siempre me superaba en todo, no era una diferencia muy grande pero siempre estaba un paso delante de mi, ya sea en destreza mental, habilidades manuales, en juegos, en lo único que yo le ganaba era en fuerza física por obvias razones.
Llego un punto en que empezamos a rivalizar en todo hasta en el amor…
Después de que le gane en esta ultima “competencia”, la amistad termino muy estrepitosamente y de mala manera, las cosas fueron complicadas y la amistad no aguanto.
Después de algunos años, él me contacto vía Facebook, de vez en cuando intercambiamos algunos mensajes y me he dado cuenta de que he sido superado por el y por mucho.
No se por que hoy pensé mucho en él, en lo que fue y en lo que terminó, he tenido otros rivales en diferentes grados, trabajo, escuela, pero ninguna rivalidad ha sido tan intensa como esa, nunca he conocido a alguien tan parecido a mi en carácter, gustos, modo de pensar, siento que si no hubiera sido por ese ultimo tropezón, hubiera sido una muy buena amistad de toda la vida, quien sabe y como decían en el comercial de la tutsi, tal vez el mundo nunca lo sabrá.

Lástima hijo,lo bién que te podía haber dado por el culo algunos añitos más de tu vída...en fín,dónde se encuentra tu ego estos días guapo??.
ResponderEliminarMe encantan tus escritos,son sinceros dentro de lo que cabe.Yo conocí a un chico gay que le gustaba también cosas parecídas a mi,empezando por ser a veces tan jodído criticando,que me daba ganas de darle en los morros,pero la sinceridad se paga,yo también creo que soy igual,pero no critico tanto como él.Me gusta lo cabras que a veces és,esta realmente como una farola,pero és muy tristón,como tú,tiene unos ojos cariñosos y muy tristes,tres triges comian en un trigal,ya ya sabes del tema.. :)
Me gusta saber que los dos eramos extrémos,pero sabiamós hacer un lazo para juntar nuestros pensamientos,eso es raro mirandolo en una perspectíva muy singular.Este chico no se rompía la espalda como un hombre,como yo,pero se rompía la crísma escribiendo y leiendo,mucho más llorando de su própia tristeza.Me lo comía a besos,pero soy demasiado gay para besarle sin cabrearme primero,ya que la última vez,el cabrón me censuró en su blog,es un verdadero maricón,a mi me gusta su lado gay,no el de mariquíta gay :))
Bueno,es que la nena se atréve a criticar y luego me manda besos,ya te digo,está como una cabra,lo peor,es que no sé lo que quiere,si de verdad está coladíto a rascarme la espalda que tengo de macho cabrio,o es que la cagada solo se delata escribiendo en los blogs.Esta cagada,lo sé,por que sabe que así,solo serémos aire y bellos versos,pero será capulla la nena?que coño quiere de mí?.
Ahora me sabe mal decírle siémpre,que si,que vale,la esperaré aun que me dé por culo siémpre( literalmente,no me hago ilusiónes hoy en día :))
Bueno,que tu no lo tuvístes tan mal guapetón,que la amistad esta bién,si se pierde,eso es de diós,no? :))Besos descojonados y grácias por el texto,es genial!
Yo tuve una relación parecida con un amigo/amor imposible. Yo en la secundaria siempre argumentaba y hablaba sobre cualquier cosa, este chico era igual. Pronto se formó una relación de competencia que podía ser odiosa pero también muy divertida, precisamente porque estábamos muy igualados. Con el tiempo me enamoré y las cosas se tornaron raras... Y luego crecimos. A la fecha lo veo seguido, por desgracia se estancó un poco en esa época (físicamente está igual, ni creció o.O) pero por lo mismo cada que lo veo revivo un poco de esos tiempos. (: Saludos, bonito blog.
ResponderEliminarInteresante reflexión, Dany. Yo también me he hecho preguntas sobre las personas que han pasado por mi vida, y qué será de ellos ahora, o qué hubiera sido sin el destino no nos hubiera apartado. La rivalidad es sana cuando nos hace superarnos a nosotros mismos, pero en exceso nos hace perder el equilibrio. Yo no hubiera aguantado a un tipo así; yo que soy anti-competitivo, jajaja. Bueno, y la vida sigue y no tiene vuelta atrás, y la luz que alumbra es la que va delante. Besos y un fuerte abrazo.
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