Cuando era niño, se jugaban muchos juegos que ahora ya no, (al menos yo ya no he visto), que si el resorte, quemados, encantados…
Uno de esos juegos se llamaba el teléfono descompuesto y básicamente se trataba de hacer una fila de varios niños (entre mas mejor), el ultimo niño de la fila tenía que decir una frase en el oído al niño que le seguía y éste a su vez al siguiente y así hasta llegar al primer niño de la fila, el chiste era ver si el mensaje llegaba completo e íntegro al primer niño de la fila, cosa que muchas veces no era así.
Hoy me acordé fuertemente de este juego porque me pasó algo más o menos interesante:
Antes de salir de la tienda donde trabajo me quedé a comprar un paquete de galletas con chispas de chocolate (se me habían antojado desde hace mucho), al salir la chica de seguridad siempre debe revisar tus compras así que procedí a mostrarle mis deliciosas galletas, ella, con cara muy asombrada me dijo:
-a poco va a comerse esas galletas.
Extrañado le contesté afirmativamente y me pareció muy extraña su pregunta.
-salió en las noticias, que esas galletas tienen droga.
Confieso que me agarro de sorpresa su respuesta pero rápidamente recordé que había leído hace poco que las galletas oreo son casi tan adictivas como la cocaína pero de eso a que contengan droga hay una graaaaan diferencia.
De camino a casa me acordé de ese juego infantil y de cómo la información se va deformando, dependiendo de cada persona, me parecía tan increíble que esa chica interpretara como que las galletas tienen droga verdadera (ni siquiera eran oreo las que yo llevaba), indudablemente ya lo divulgó con todos sus conocidos y así se va creando una gran cadena de alcances insospechables.
Pienso que así pasa con tantísimas cosas, pero lo que me parece tan increíble es que la gente se deje llevar tan fácilmente por lo que escucha o por lo que medio entiende y muchas veces dan por verdades absolutas cosas que ni ellos mismos comprendieron bien.
Creo que las redes sociales tienen mucho de esto, pues seguido me encuentro con “analistas” “economistas” “activistas” y un gran número de pseudo expertos con argumentos tan tontos que me cuesta creer que alguien se los crea, mucho menos a personas que tienen el mundo de la información en sus manos como lo es internet pero increíblemente SI hay personas que se lo creen todo.
Yo creo que no hay nada como informarse de diferentes fuentes y al final emitir un veredicto propio, yo no me dejo llevar tan fácilmente por lo que me dicen y si tengo dudas lo investigo, sin embargo veo que hoy en día tenemos muchos “teléfonos descompuestos” o quizá siempre los ha habido solo que con el alcance de internet hoy en día son aun más notorios.


Pues es asi como muchas leyendas urbanas se van formando! Es curioso! Aquí en Peru sufrimos de lo mismo, el mensaje se distorsiona rápidamente! Hasta en eso se parecemos!
ResponderEliminarúltimamente veo que nuestros países se parecen en muchas cosas pero también se diferencian en otras tantas, me gusta descubrir esas diferencias :)
Eliminarsalu2
tan ricas esas galletas, jejjeje sii cmo se distorciona todo! X
ResponderEliminarDeliciosas :9
EliminarOh, qué recuerdos, yo también jugaba a ese juego de niño, Dany, lo llamábamos el juego del teléfono, simplemente. Bueno, también he jugado de grande, y te aseguro que entre adultos puede ser incluso más divertido ;-), jeje. Claro, pero cuando esa distorsión de la información pasa en la vida real ya no tiene tanta gracia. Te cuento que por aquí, donde yo vivo, a veces se empieza diciendo que fulano no pudo ir al trabajo porque está enfermo, y se acaba diciendo que está muerto, he presenciado muchos casos así. Una vez incluso escuché en las noticias de la radio que Liza Minelli se había muerto, cuando sólo era que tenía artrosis. Es bien feo eso de repartir un rumor sin contrastar la noticia, y como dices, pasa con muchas cosas, y parece que cuanto más se exagera el chisme más se lo cree la gente. Y también estoy de acuerdo contigo que Internet lo que ha hecho es multiplicar un fenómeno que ya existía desde siempre. Bueno, espero que no sufrieras una sobredosis de chocolate, jeje. Interesante tema. Un besote, Dany, y un fuerte abrazo.
ResponderEliminar